domingo, 6 de diciembre de 2015

Belenes o Nacimientos


Aprovechando que se aproxima Navidad y que mi Casa de la Laguna ya está casi-casi lista para recibir esta preciosa y amada Fiesta, es que quiero dedicar un nuevo post navideño a mi creciente colección de Nacimientos (como se le dice por estos lares) o Belenes (como se les llama por allá).

La verdad es que tengo varias colecciones navideñas. Después les iré contando de las demás en siguientes posteos.
Pero la más antigua y la más grande es mi:

Colección de Nacimientos

Es que me encantan los Nacimientos (incluso más que el Árbol de Navidad) porque encuentro que son ellos los que representan lo que verdaderamente celebramos el 25 de Diciembre.
El Nacimiento de Jesús en Belén es la tradición, la esencia de la fiesta que celebramos cada Navidad, la Fiesta de la Natividad.

¡Me encanta!

Y cómo me encantan los nacimientos, debo decir que me encanta como nació mi colección, porque todo comenzó con mi gran nacimiento que es obra de mi amiga del alma Carola, más conocida como mi "Vicky"...
Por allá por el año 2000, recorrimos calles antiguas de Santiago buscando en varios y antiguos talleres, un Nacimiento grande en yeso hasta que encontramos el indicado: 15 piezas de unos 30 cm. de alto en promedio, incluidos Jesús, María, San José, los 3 Reyes Magos, 1 pastor viejo, 1 pastor niño, el ángel de la guarda, la vaca, el burrro, 3 ovejas y 1 camello... ¿algo se me olvida? No, creo que son todos...
Mi linda amiga se llevó estás 15 figuras y las pintó y les aplicó betún de judea (no sé como se llama ese estilo de pintura) pero le quedaron maravillosos y me acompañan desde hace 15 años a los pies del árbol cada Navidad.


Después, comencé a comprar yo misma Nacimientos de distintos tamaños, materiales y estilos. Por ejemplo, tengo uno de fieltro, varios en cerámica, uno de madera y hasta tengo uno que son magnetos que se pegan en el refrigerador:







Y con el tiempo, me comenzaron a regalar Nacimientos y eso me encantó aún más.
La primera fue mi suegra que me regaló un nacimiento hecho en velas con aroma a caramelo y se impresiona cada año, porque aún existe y no se ha derretido (lo cuido como "huesito santo") y aunque el año pasado se trizó, igual lo arreglé.


Luego, mi hermana me regaló una sagrada familia.


Una tía muy querida que vive en Perú, me regaló el Belén más pequeño de mi colección que incluso viene en un estuche de anillo de compromiso.


Hasta a mi marido, le han traido desde Perú un nacimiento porque saben que yo los colecciono. ¡Muy bien!


Y, por supuesto, mi tía Chela querida (hermana de mi papá), me trajo un Nacimiento maravilloso desde Suecia donde ella vive, y otro más de un viaje que hizo a Cuzco para ir a Machu Pichu.


Me encanta que sepan que me gustan los nacimientos o belenes y más me encantan cuando me traen de otros países, diferentes y de los materiales más variados.
¡Feliz Navidad!

Cariños desde Chile
Nancy